viernes, 9 de agosto de 2013





CATERIANO, JIMENEZ, SAN MARTIN

TRAFICO DE INFLUENCIAS

Por  Sofía Flores

 

Una conversación más parecida a una negociación de acuerdos al estilo Montesinos se develo en una grabación sobre la indigna persecución judicial a nuestros héroes de la operación Chavín de Huantar ,en donde nuestra máxima autoridad judicial el Dr. Cesar san Martin dejaba de lado su imparcialidad para buscar arreglos sobre un caso cuyo criterio como juez debió defender  y protegerlos del ensañamiento de las cortes de derechos humanos, así como del acoso político de personajes enemigos del fujimorismo, quienes siempre buscaron y aun  buscan una venganza política utilizando cobardemente a los comandos  ejecutores de una operación de rescate llena de gloria a nivel internacional, pero que en su patria, legisladores cual mismos fariseos de la ley como el Dr. Cesar San Martin le dieron la espalda , sometiéndolos hasta la fecha a indignas  investigaciones juzgándolos como criminales  y no reconocerlos  como patriotas.

El Dr. San Martin  solo ha mostrado una faceta más, utilizar el bien léxico legal para deslindar responsabilidades, no importando el sentido de justicia, sino resguardándose  hipócritamente en principios jurídicos, y seguir ocasionando más desconfianza en el sistema judicial.

Ante el descubrimiento de los audios de conversación o más bien negociación , las fuerzas de oposición especialmente el fujimorismo han pedido la destitución de  Cateriano, Jiménez y César San Martín personas implicadas en este  hecho , al respecto  ya se hicieron oír los defensores entre ellos  periodistas y políticos  quienes en lugar de pedir una exhaustiva investigación y sanción , se han dedicado  a especular actos de venganza contra el Dr. San Martin por haber condenado al ex presidente Fujimori, nos vemos así ante un nuevo blindaje en un ambiente falto de ética e imparcialidad.

La corrupción, el atentado contra los derechos humanos, el tráfico de influencias, los negociados, no son sello de un partido político o gobierno, estos actos deshonestos no tienen bandera, los tuvimos a lo largo de toda nuestra historia democrática, los tenemos ahora los  seguiremos teniendo mientras hayan personajes  sin conciencia dispuestos a transar, encubrir y blindar con el gobierno de turno, buscando beneficios personales.

Un nuevo blindaje se asoma en el panorama del gobierno de Ollanta Humala encubrir a personajes como Cateriano, Jiménez y César San Martín , utilizando los escribas y fariseos del sistema jurídico que están a disposición del partido de Gana Perú .

Ante ello se olvida el  nacionalismo uno de los fundamentos del partido de Ollanta, así como  se sigue dando la espalda hacia los defensores  de la patria,  ante la inexistencia  de justicia en el Perú, dando como resultado colocar en el mismo nivel al criminal con el ciudadano responsable o lo que es peor al defensor de la ley.

Mientras existan profesionales incapaces de guardar ética e imparcialidad, seguirán siendo los peones utilizados para el blindaje, levantando una cortina de humo buscando denigrar la imagen del fujimorismo, bien sabemos el gobierno de Ollanta Humala no tiene fundamentos realistas para explicar los encubrimientos y blindajes, solo tiene que recurrir hacia el resentimiento de los enemigos del fujimorismo  atacándolos  por decirles la verdad.

Una grabación que demuestra intercambio de actitudes para salvaguardar intereses, un juez el Dr. San Martin  que debió mantenerse al margen respetando la investidura de su cargo.

El Dr. Cesar san Martin podrá seguir perdiéndose entre el cinismo y la hipocresía de sus bien enunciados legales, pero a la luz de los hechos será siempre una clara  representación de una autoridad cuyos principios fueron fáciles de negociar, aun sabiendo la injusticia y haber faltado al fiel cumplimiento de sus principios como juez, todo aquello quedara  plasmado en su conciencia así como en la de todos los peruanos honestos.
 
 

lunes, 22 de abril de 2013


 

RECONOCIMIENTO AL VALOR

Por Sofía Flores

Han trascurrido 16 años desde la orgullosa operación Chavín de Huantar ocurrida el 22 de Abril de 1997, un rescate catalogado como impecable y merecedor de grandes elogios internacionalmente solo comparado con el rescate de Entebbe en Uganda.

Para muchos es conocida la acción de las fuerzas que intervinieron en esta exitosa operación, sin embargo la indiferencia de los gobiernos de Alejandro Toledo y Alan García al no perennizar los tiempos caóticos del terrorismo en las mentes de nuestras futuras generaciones , así como la actitud defensora de las asociaciones de Derechos humanos hacia los terroristas, han provocado una sociedad sin memoria , sin gratitud hacia quienes tuvieron en su destino enfrentar abiertamente a estos grupos subversivos , quienes con sus secuestros, atentados y muerte habían generado un clima de terror , intimidación y muerte.

El gobierno de Alejandro Toledo con su comisión de la verdad y reconciliación solo busco abrir más las heridas de una época cruel, fracasando en su verdadero rol de reconciliación, esta comisión solo sirvió para investigar, denunciar y condenar en forma parcializada hacia los miembros de las fuerzas armadas, esta comisión tuvo el matiz de ser el instrumento de las asociaciones de derechos humanos para iniciar una persecución implacable contra nuestros defensores, no  se respetó la autonomía de los fueros militares ni nuestra soberanía democrática, con el apoyo de políticos quienes defendieron sus intereses personales mas no los de la nacion.

Las Asociaciones de DDHH permitieron la absolución e indemnización a sentenciados por terrorismo y a sus familiares,  una situación injusta e indigna por cuanto ellos atentaron contra los derechos de civiles indefensos, en cambio a nuestros defensores se les inicio procesos e investigaciones sobre su accionar en las operaciones antisubversivas, para los sobrevivientes,  inválidos, muertos o sus familias solo hubo una compensación, persecución judicial e indiferencia.

Estas injusticias seguirán mientras no formemos peruanos conscientes de nuestra historia,  recuperemos el nacionalismo de amor a la patria y la confianza hacia nuestras instituciones defensoras, este es un trabajo que no solo concierne al gobierno sino a todos, en especial a los maestros quienes tienen la misión de formar a nuestros futuros representantes, para ello es necesario rescatar la memoria de nuestros mártires y defensores de la nación.

Como toda institución creada por el hombre ninguna es perfecta, pero ello no sirva para despojarnos de la confianza necesaria en quienes en momento de conflicto son los primeros en sacrificar su familia, su bienestar, sus sueños y su vida.

 En tiempos de conflicto estos defensores son nuestros salvadores, en tiempos de paz los llamamos criminales, acaso sin guardar el discernimiento de la naturaleza de su misión, en una operación o campo de batalla, sin medir que son seres humanos, no maquinas en acción sin opción a error.

Estos hombres están reflejados en los valientes comandos que luchan mientras nosotros dormimos, pasan frio, calor, hambre, mientras nosotros nos sentamos cómodamente a recibir nuestros alimentos, sienten temor y angustia por su vida, mientras nosotros reímos, extrañan a sus seres queridos, mientras nosotros gozamos de tenerlos a nuestro lado, estos hombres optaron por el anhelo de servir a su nación, los tuvimos, los tenemos ahora y los tendremos siempre.

Un símbolo reflejado con orgullo y dignidad está en nuestros valerosos comandos CHAVÍN DE HUANTAR, gestores de la mejor operación de rescate a nivel internacional, recibiendo elogios que aquí en Perú no se les da, por el contrario aún pesa sobre ellos una sentencia perdida y sumergida en los anales de nuestra burocracia, ante la falta de decisión y valentía para no permitir el vejamiento, la ingratitud e injusticia hacia una operación de rescate que debería darnos gloria y orgullo nacional.

Seamos nosotros la voz por aquellos que claman no solo justicia sino respeto a su memoria y su ideal de amor a la patria.