GALLINAZOS EN LA MIRA
Hace algún tiempo una secuencia de fotos fue merecedora a un premio internacional, en ella se mostraba a una niña muy desnutrida en áfrica dando sus últimos pasos hasta morir, en la última foto la niña cayo y alrededor muy atento estaba un buitre mirándola.
El ultimo fallo de la corte superior de Lima en el caso Chavín de Huantar, pone a nuestro país en un dilema semejante a estas fotos, en donde los gallinazos disfrazados con el emblema de la corte interamericana de derechos humanos están a la espera para dar el ansioso zarpazo hacia las lucrativas indemnizaciones a los deudos familiares terroristas y con ello también asegurar sus fondos, tal como se hicieron en los gobiernos de Paniagua y Toledo.
Indemnizaciones totalmente injustas considerando la naturaleza destructiva y criminal terrorista, en comparación con la total indiferencia hacia los miles de víctimas de esta barbarie , cuyos familiares jamás tuvieron entre sus manos ni un centavo , por el contrario deudos y familiares encontraron solo olvido , peor aun cuando aquellos que lo combatieron fueron sentenciados a padecer años de persecución judicial, perjuicio económico y el penoso atentado contra su dignidad , ese fue el pago recibido, algo que muchos personajes de la ley como García Sayán , el acérrimo defensor Ronald Gamarra entre otros, así como muchos interlocutores asolapados en los medios de comunicación , quienes siguen tratando de esconder el verdadero sentido de justicia entre el hábil manejo del derecho a favor de intereses políticos y económicos .
Con el ultimo fallo no solo se puede vislumbrar que la justicia no solo es ciega , sorda y muda sino también temblorosa, al no poder terminar con este vergonzoso caso sin dejar de sentir el mirar atento de los integrantes de estas cortes, aun teniendo los medios probatorios , minuciosos peritajes correctos y conclusiones técnicas contundentes, las mismas que exculpan a los valerosos comandos Chavín de huáncar, sellándolo definitivamente, todas esas pruebas tangibles , pierden su valor ante una sola denuncia verbal de un testigo , una voz sobre la cual estos defensores de los derechos humanos exigen dictatoríalmente que el Perú condene e indemnice a los deudos de un terrorista que hizo tanto daño al país y del cual jamás se tendrá la justa reparación moral o económica como debería ser.
Los fanáticos defensores de estas cortes, se justifican por el hecho de que el Perú debe cumplir con sus compromisos internacionales, este concepto fariseo encierra no solo un atentado contra nuestras instituciones democráticas, sino también nos pone en una situación de fragilidad ante cualquier intromisión de enemigos internos y externos cuyo matiz subversivo está ganando cada vez mayor fuerza, con el pleno amparo y protección de los defensores de derechos humanos.
Asimismo los defensores de estas cortes obstaculizan todo accionar jurídico al anteponer como premisa el si este u otro fallo conviene o no a otros casos, que si los exculpan benefician a montesinos o Fujimori, o si puede beneficiar a otros también.
Visto desde ese punto con claro interés de antipatía aunque encerrado en moralidad, entonces tiremos nuestras leyes al tacho, clausuremos el poder judicial, y tomemos la ley en nuestras manos, porque o aplicamos la ley para todos o para nadie.
Hipócritamente estos personajes disfrazados de moralidad, no hicieron tanta especulación y agitación cuando durante el gobierno de Toledo se indemnizo cuantiosamente a terroristas, aquí claramente se vio un sello defensor de leyes a su favor pero no de justicia verdadera.
Ante este panorama nuestro sistema de defensa nacional pierde credibilidad, confianza y orgullo nacional, en contraposición con el enemigo subversivo que cada vez está mejor respaldado y apoyado legalmente con los principios de estas cortes, generando mayor inestabilidad en nuestro país.
Nos hemos convertido en un país sin dignidad, sin soberanía, con un poder judicial maniatado por los dictámenes de estas cortes, sin libertad , colocando a nuestros magistrados de la ley en simples personajes sin criterio , ni capacidad , limitando su función de acuerdo a los requerimientos e interéses de estas cortes, atentando contra el derecho primordial en todo país democrático , el respeto a su soberanía y por ende a sus instituciones democráticas.
En un país como el nuestro donde el individualismo y falta solidaridad perjudican nuestra democracia, la intromisión de estas cortes no hace sino ahondar más el divisionismo y la polarización entre peruanos.
Al respecto el mensaje que damos a los combatientes del vrae o en los distintos lugares del interior de nuestro país es ¿Para qué luchar? ¿Por quién luchamos?
A nivel internacional es palpable que en la mayoría de países su población esta concientizada con su deber y respeto hacia sus fuerzas armadas, su estabilidad económica depende del orden y protección que ellas les brindan.
Considerando nuestras faltas y errores que como seres humanos tenemos por naturaleza, ningún sistema u operativo puede ser perfecto, pero todo país depende de sus fuerzas armadas como única fuerza ante cualquier agresión, es un grave error despojarlo de nuestro respaldo como nación, ante cualquier tratado internacional siempre debe primar nuestro respeto incondicional a nuestros principios democráticos plasmados en la constitución y con él a nuestras fuerzas armadas , ente defensor de nuestra soberanía.
Unámonos con el firme propósito a dejar de ser el país que agacha la cabeza ante cualquier intromisión, seamos más nacionalistas , seamos los plenos defensores de nuestros derechos, levantemos la cabeza con orgullo hacia nuestras instituciones democráticas, mas allá de tratados que lucran con el bolsillo de todos los peruanos, convirtámonos en un solo poder ante la injusticia de estas cortes que aun no valoran el derecho de todo ciudadano honesto a no estar en el mismo nivel de la criminalidad.
Sofía Flores