jueves, 3 de mayo de 2012

CASO  CHAVIN DE  HUANTAR
  UN PROCESO QUE DEBE TERMINAR

Un informe minucioso, un peritaje eminentemente técnico, contra  otro informe ineficiente claramente parcializado hacia generar una denuncia indigna  contra los comandos de rescate Chavín de Huantar,  los beneficiados son ciertamente  los miembros de las Aprodeh quienes una vez más tratan de conseguir indemnizaciones millonarias del estado peruano.
El famoso terrorista “tito” quien aun muerto siguió el ataque contra nuestras fuerzas armadas, murió como mueren todos los terroristas en el enfrentamiento y/o guerras  creadas por ellos siguiendo un ideal manchado de sangre con doctrinas ajenas a nuestra realidad, no fue una bala a corta distancia, no fue un remate en la cabeza, no estaba desarmado, no se estaba rindiendo  ,  todo en contradicción con las falsas manifestaciones de un  testigo japonés que abrazo la doctrina comunista,  y  la de policías que contradiciéndose provocaron la suspicacia y la duda , para armar en nuestro maltrecho poder judicial , un proceso que ha durado años de incomodidades, preocupaciones y angustias en todos los integrantes de nuestro valeroso comando Chavín de Huantar así como en sus familias  incluyendo  el  malestar de  muchos peruanos.
Un episodio trágico que debe acabar, a no ser que las organizaciones de DDHH sigan con la búsqueda de artificios o fallas en nuestra administración para no dejar escapar su preciada presa monetaria,  continuando con una persecución injusta  atentando contra los derechos de aquellos comandos  sin importar el ejemplo  nefasto que puedan dar  los soldados y policías que actualmente luchan en el VRAE, los mismos que jamás recibirán una indemnización como si las recibieron todos los terroristas y sus familias gracias a las Aprodeh.
Hoy muchos  se escudan en que la culpa es del poder judicial,  la culpa es de nuestras autoridades, la culpa  es de los que mienten, etc.
En realidad la culpa es de todos nosotros, en especial de nuestros cobardes e indiferentes gobiernos, porque menospreciamos la capacidad profesional de peruanos que pueden llegar la verdad sin intromisión de fuerzas extranjeras que vienen  como salvadores pero escondiendo sus verdaderas intensiones de lucrar con el dinero de todos los peruanos.
La culpa radica en nuestro egoísmo y falta de nacionalismo para nosotros mismos defendernos del abuso e injusticia, de personajes guiados por fines personales y/o políticos, la culpa radica en cerrarnos al sentido común guiándonos por un moralismo desigual  e hipócrita hacia los que nos atacan y hacia los que nos defienden  , la culpa en porque nos falta unirnos contra la injustica de aquellos inhumanos terroristas y personajes ocultos que los protegen bajo el manto de las organizaciones de DDHH.
Al final de este indigno proceso, no habrá ninguna disculpa de las Aprodeh ni de ninguna autoridad, nadie podrá retribuir el tiempo y la humillación hecha hacia nuestros comandos Chavín de Huantar, mucho menos fijarnos en el aspecto económico.
Pero este caso  manchado e injusto debe terminar,  devolviéndoles la gloria y el  meritorio reconocimiento  a nuestros  heroicos comandos Chavín de Huantar.
Sofía

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